martes, 6 de noviembre de 2012

Estamos entrenando

Si, si, sí! Hemos vuelto a tocar la roca!! joer ya ni me acordaba de lo que era sentir el dolor en las yemas de los dedos. Un poco de rocodromo, otro poco de Toba, habrá que ir ampliando proyectos no? Morata tal vez? Calcena? o tal vez Arnedo. Que me se yo!! Da igual pero hay que ir!
Animaros a pasar por unas vias que abrimos hace un año y medio en la Toba en el sector de abajo hacia la izquierda, cerca de los desplomes y en ellos.

Los chicos del 4º C son portada!


viernes, 23 de marzo de 2012

Torralba de los Tupis







                                                                           
Esta es la historia de cinco amigos que van a un sitio perdido de la mano de Dios a realizar todo tipo de actividades extrañas y, para mí, incomprensibles. Todo comenzó de repente, estaba yo dormido y de repente prisas, nervios, emoción y... se acabó mi siesta. el trayecto hasta allí fue, digamos, movidito, en la parte de atrás de una furgoneta... no se lo recomiendo a nadie.

Cuando llegamos allí me volví loco: ¡Cuánta naturaleza, cuánto terreno para correr e investigar! Era un paraíso para mí. Tras unas cuantas vueltas por los alrededores del refugio, entre que estaban haciendo la cena, y yo no soy tonto, sabía que poniendo ojitos y cara de bueno, algo caería. En este momento empezaron mis colegas a hacer movidas raras.
- ¿Para qué quiere esta gente un palo si no van a jugar con él? No lo entiendo...

Esa fue una noche distinta. Frío, humo, vuelos por los aires (¡me mantearon!), muchos golpes y ruidos de la banda, emoción. Además, descubrí algo que me inquieta... ¿eres guei si te gusta que te metan tu cola por el cacas? Es una sensación extraña e inquietantemente agradable. Y otra cosa, ¿puedo yo ser guei? Estoy un poco confunso. Menos mal que me hice con la manta y así dormí a pata suelta, aunque a esta gente no les debió gustar mucho porque se rayaron y me dieron pisto. A mí me daba  igual, pero a cabezón e insistente no me gana nadie.
El día siguiente fue bastante divertido... toda la mañana de aquí para allá: corriendo, jugando y riendo mientras a mis amigos les dio por subir paredes para bajar sin nada de comer ni nada. Nunca entenderé ese afán por hacer cosas inútiles sin necesidad.
Además, e de confesar que, por momentos, estuve preocupado porque yo creía que se iban a caer o que se iban a ir y me iban a dejar allí porque yo no puedo subir por esos sitios. Menos mal que al final no pasó nada... después de jugársela, decidieron comer e irnos. Yo me habría quedado, pero esta gente quería volver a la ciudad, y como ellos son los jefes, yo les tuve que seguir...
Espero que este relato os guste, ya que es la primera vez que escribo.
Mi nombre es Tupi, tengo 6 años y soy un perro de aguas.
Fdo: Tupi