Acabo de presenciar, con estos mismos ojetes que ahora leen lo que escriben sus compañeras, las manos, del mismo (yo), todo el proceso de elaboración del crack (la droga), no Arguiñano. Como todos sabemos la droga existe, para desgracia...o disfrute y goce, alla cada crack. Bueno al lio, hay un demente en el hospedaje en el que me albergo que parece algo dado al pastrulismo, para los que leen desde España, que es un drogadicto. Y sin vergüenza de algun tipo, para qué? el tipo nos pregunta mientras comemos unos bocadillos de queso con mermelada, si sabíamos porqué su cocaína, al parecer recién comprada, la disolvía en una cuchara con amoníaco y desaparecía toda ella. Él no lo entendía, y nosotros tampoco, claro.
Yo por seguirle la corriente al hombre, que mal tio no parece, solo un poco demente y distorsionado, ha vivido otra realidad, no lo tachemos de mala persona, le digo; tal vez sea por su pureza extrema, aquí en Latinoamerica suele ser bastante pura.
Como si fuera un oso panda y hubiera visto a Dios ante sus ojos, nos dedica unas exhibiciones de habilidad con la cuchara y el quemador de alcohol que guarda en su cuarto, para demostrarnos cómo debe quemarse toda sustancia para después entrarla de forma intravenosa.
En realidad a mí me ha parecido un vendedor del teletienda, de éstos dicharacheros que detras de la cocina te estan vendiendo cuchillos o una vajilla entera, este lo mismo, nos vendía coca, o crack, y además te regalaba una jeringuilla, con el pack del esterilizador, este tenía una goma para presionar las venas mas inaccesibles.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario